El Premio Rosablanca de Fotografía nace en 2015 como un pequeño premio local a propuesta de la familia Rosablanca.
En 2017 se amplía a nivel nacional a través de internet y para el entorno local se crea el Trofeo de Fotografía Villanueva del Rey.
Desde un principio existe una apuesta clara por la calidad, la independencia y la transparencia, se crea un jurado formado por expertos en fotografía y se incorpora como su presidente el mayor impulsor de este arte a nivel nacional, el presidente de la Asociación Cordobesa de Fotografía (AFOCO), José F. Gálvez, Premio Nacional de Fotografía por méritos y decisión de sus compañeros en la Confederación Española del sector (CEF), con reconocimiento internacional.
A excepción de 2020, con el acoso del virus Covid-19, el Premio Rosablanca ha ido aumentando su nivel de participación y mantenido en todas las convocatorias un alto nivel de calidad como el que disfrutan otros premios de mucho mayor rango y antigüedad.
Su último dato de participación, el de 2022, ha sido de 1.466 fotografías, superando las 1.046 del año anterior, pertenecientes a 705 autores. La internacionalización del Premio Rosablanca no es nueva. Desde 2019 esta característica se ha mantenido e incrementado, especialmente con la automatización del registro contratado a una empresa especializada.